Anna Ajmátova




Le gustaban tres cosas en la vida:



pavos reales blancos, canciones al atardecer,



y desgastados mapas de América.



Detestaba el lloriqueo de los niños,



confitura de frambuesa para el té



y la histeria femenina...






Y yo era su mujer...


Anna Ajmátova

1 comentarios:

safrika señorita dijo...

Qué buen poema, gracias