TORMENTA DE ARENA, un poema de Safrika


Nos sentamos sobre la arena -hace tanto viento-

había suspendido Paul Weller en el FIB, y nosotros cenábamos calamares
tras un cristal, mientras veíamos la arena deslizarse sobre sí.
Después hiciste un comentario sobre el Sahara y la inmensidad, 
fumamos algo, abrimos la petaca, yo no bebí porque no
me gusta
el whisky solo.

Con la luz encendida ya en casa, unos chicos que se marchan
del casco viejo miran hacia arriba y acabo de ducharme. Entran aquí con
los ojos y no me importa, mi casa está abierta, mi casa es una gran roca abierta, 
- todo va bien, recuperaste la bicicleta robada-
sueño con helicópteros y con escribir en varanasi, una película fina de sudor
en la frente y el escote, es tarde, el viento ha parado, 
pienso en Paco y en los astros, en accidentes de avión. 
- todo va bien, es viernes y estás más delgada-
no hay enfermedades, no hay pobreza, sólo está este hilo 
que te une con el resto, un hilo fino pero resistente, un hilo que estira
de la piel quemada por el sol en vacaciones.

Delhi, Jaipur, Agra, Varanasi. Un hilo y con la gente, Paul Weller no toca
por el viento, ¿qué temes?
- todo va bien, pronto nos fundiremos, hará tanta calor-
-todo va bien, mi amor. No hay nada de lo que 
arrepentirse-

2 comentarios:

Lluís P.M. dijo...

fantástica/o. Cojonuda/o. (y sí, doy fe de que en el fib había un vendaval, las carpas volaban, los hierros volaban... susto pero guapo).
besos

Ll.

Jose Imaginación dijo...

Poesía es lo que vives, siempre es lo que vives. La poesía no debe tener un significado recóndito